Lo que no te había dicho

Los perdones ya cansan
Y me imagino que no querrás escuchar uno más.
Tu silencio me lo dice todo,
Todo lo que quiero escuchar. 
Mi niña;
Espero que andes bien, 
Que estés alegre, 
Que tus problemas sean tan sólo burbujas 
Que se puedan estallar tan sólo con la punta del dedo. 
Cielo,
Hoy no te diré un adiós más.
No, hoy no. 
Hoy tan sólo quiero decirte lo que quizá nunca te había dicho:
Gracias. 
Gracias por la locura,
Por el sueño que construimos y luchamos cada día al despertarnos.
Gracias por tus besos 
Que a la distancia infinita llegaron como mares junto a tus "te quiero".
Gracias por estar todo este tiempo. 
Por estar junto a un infante que jugaba con fuego
Y que quizá no salió herido como lo merecía.
Gracias por estar siempre allí, aunque sea tan lejos. 
Gracias por los silencios y por los que me encantan "te extraño"
Por tus improvisados besos, perdidos en el veremos. 
Gracias por compartir mi locura 
Y expresarla en una obra de arte:
Tú. 
Tú pintada de besos en un Buenos Aires
Con olor a mate y milanesas recién hechas.
Gracias por los días, y las horas que estuviste aquí. 
Una infinita y miles de gracias. 
Quizá este agradecimiento no valga
Si algún día no piso aquella ciudad en una tarde de enero.
Quizá no valga. 
Pero,
De todas formas siempre tendrás
Y tendré la certeza de que mi barco navegará hacía ese cielo;
Y que la lucha apenas comienza por un beso tuyo sabor a febrero. 
Quizá nada de esto valga,
Más, aún te amo, te siento, te busco, te lucho. 
Aún guardo la esperanza de que levante vuelo y llegué allí:
A ese lugar pintado de sólo vos,
Tan sólo vos.