Gracias

Dulce amor de mi vida,
Una de mis Musas más amadas.
Silencio al atardecer entrante,
Gritos en mis sueños caminantes: gracias. 
Gracias por dejarte querer,
Y por dejar cruzar el límite de mi vida;
Por encontrar otro motivo por el cual luchar.
Ángel, mi ángel azul:
Eres todo lo que quiero
Y lo siento si no te creo; es la vida de este loco bohemio.
Gracias porque me has mostrado caminos nunca antes vistos.
Gracias por aceptar mis letras
Que por ahora es lo único que poseo.
Gracias amor, gracias.
Me hace feliz poder escribirte estas letras y quererte con total deseo.
Y ahora, que no existen fronteras ni límites:
¿Que pasará?
¿Que harás?, ¿Te irás?
Espero que vuelvas porque a ti es a quien quiero. 
Y ojala llegue el día de recordar todo esto
Leyendo la Literatura que usted me inspirará. 
Ángel azul, como ya le dije:
Usted será mi Literatura eterna.