Cielo

Cuando el frío carcome el silencio
Y cuando un cigarrillo no calienta ni un milímetro de tu cuerpo,
Allí, en el horizonte de esta ciudad siempre ida
Apareces tú, 
Siempre encontrada en aquella distancia infinita.
Si, surge tu recuerdo entre marañas, entre suspiros
entre los veremos de siempre.
Surges tú; mi cielo, mi Literatura eterna. 
Ángel azul bajada del firmamento, 
Firmamento que apenas puedo palpar con letras y pensamiento.
Porque cuando no hay esperanza,
Y los días se caen en su espesor agonizante
Estas tú;
Perdida, ida, pero siempre presente en los párrafos que me inspiras.
Siempre tú, gritándome de un lugar que conozco y a la vez no;
Desde aquella ciudad que aún me seduce,
Que aún me llama a desnudarla y hacerla mía
En destellos de placer junto a vos, a tu presencia viva.
Cuando no hay nada, te convertís en mi todo;
Sólo tú hace que quizás esto tenga algo de sentido,
Y eso, por ahora es suficiente para mí ángel azul de mi vida;
Si amor: por ahora.